Tecnologías de reconocimiento facial se difunden en Brasil

Brasil ya cuenta con 37 ciudades que adoptan, de alguna manera, tecnologías de reconocimiento facial. Más de la mitad de las iniciativas se lanzaron entre 2018 y 2019. Estas soluciones se utilizan generalmente en las áreas de seguridad pública, transporte y control de fronteras.

El sondeo fue realizado por el Instituto Igarapé, una organización independiente dedicada a la integración de las agendas de seguridad, justicia y desarrollo, y presentada el jueves (19) en el 10.º Seminario sobre Privacidad y Protección de Datos Personales, un evento organizado por el Comité Directivo de Internet de Brasil. El estudio trazó un mapa de las iniciativas desde 2011, en todo el país.

Tema controvertido

Las autoridades han estado apostando por el reconocimiento facial como un instrumento sofisticado de las formas de control en políticas públicas. El tema, sin embargo, es polémico, ya que estas herramientas también son objeto de cuestionamientos sobre invasión de la privacidad y control civil, y ya fueron prohibidas en ciudades de los Estados Unidos, como San Francisco y Oakland, en California.

Sin embargo, los gobiernos y las organizaciones de la sociedad civil, e incluso las empresas tecnológicas como Microsoft, ya han defendido la regulación de esta práctica.

No es nueva

La investigadora Louise Marie Hurel, del Instituto Igarapé, destacó que la opción por estas formas de identificación no es nueva. En 2004, un proyecto de ley del entonces diputado Eduardo Paes, exalcalde de Río de Janeiro, ya buscaba regular el uso de la biometría facial para autenticar el acceso a datos fiscales. A principios de esta década, las ciudades comenzaron a recurrir a la tecnología.

Los primeros proyectos se desarrollaron principalmente en el área de transporte, de empresas intermunicipales que pusieron el reconocimiento como condición para el acceso a servicios. Ese sector fue responsable de 21 proyectos mapeados por el estudio. En los últimos años, la tecnología ha ganado fuerza fundamentalmente en aplicaciones de seguridad pública, como el acceso a lugares y la vigilancia mediante cámaras. Otras 13 iniciativas identificadas en el documento tienen esos propósitos.

No sólo los gobiernos, sino también las empresas han implantado la tecnología. El concesionario de una de las líneas del metro de São Paulo instaló cámaras para analizar los sentimientos de los pasajeros a través de sus expresiones faciales y subsidiar la publicidad en los vagones. Hering, una industria brasileña de vestuario, colocó sistemas similares en una tienda de São Paulo para examinar las actitudes, intereses y prácticas de los consumidores como un elemento a considerar en las estrategias de marketing.

Proyectos de ley

Junto con la difusión de este recurso, existe también la preocupación de las autoridades. El sondeo identificó dos proyectos de ley en el Congreso brasileño y 21 en las asambleas legislativas de los estados sobre el tema, ocho en Río de Janeiro y dos en São Paulo. "El reconocimiento facial se coloca como una especie de bala de plata para la seguridad pública", observó la investigadora Marie Hurel.

Uno de los proyectos de ley en discusión en el Congreso exige el reconocimiento facial en las cárceles. Otro proyecto de ley va más allá y determina los registros faciales no sólo de los detenidos, sino también de los empleados e incluso de los abogados que ingresan a las unidades.

Riesgos

Rafael Mafei, profesor de la Facultad de Derecho de la Universidad de São Paulo (USP), destacó los riesgos asociados a esta tecnología. Según él, "el reconocimiento facial es tan peligroso cuando se hace un mal uso que no vale la pena el riesgo de ser popularizado. Sería la tecnología de los sueños de los gobiernos autoritarios”.

Bárbara Simão, abogada del Instituto Brasileño de Defensa del Consumidor, recordó que las encuestas realizadas por institutos de investigación en países como Estados Unidos y Reino Unido mostraron un bajo nivel de confianza de las personas en ese tipo de tecnología. En una de estas encuestas, sólo el 7% estaba de acuerdo con las tecnologías destinadas a rastrear su comportamiento para publicidad directa.

En su opinión, la decisión de una empresa por esta solución técnica debe tener en cuenta una serie de criterios. El primero implica considerar si realmente agrega algo, o si la identificación podría hacerse por otros medios. La segunda se refiere a la transparencia en esta operación, con informes de impacto. La tercera presupone respetar el derecho de elección de las personas y no adoptar el reconocimiento facial como una imposición.

Cómo funciona

El reconocimiento facial comienza con la recopilación de la imagen de un individuo. Luego, se realiza una "normalización", en la que las personas se clasifican en patrones. Los rasgos y características de la cara se transforman en "puntos de referencia", que se analizan. Este conjunto de información se trabaja como un identificador asociado con esa persona.

En un servicio de autenticación, por ejemplo, la cámara filma o graba una imagen y el sistema busca identificar en la base de datos algún rostro con ese nivel de similitud y patrones.

* El reportero viajó a São Paulo por invitación del Comité Directivo Brasileño de Internet y del Centro de Información y Coordinación de Ponto BR.

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